Desmontando mitos de los coches eléctricos

Desmontando mitos de los coches eléctricos

Los coches eléctricos son una realidad cada vez más presente en nuestras carreteras y ciudades. Pero también son objeto de muchos mitos y prejuicios que pueden frenar su adopción por parte de los consumidores. En este artículo vamos a desmontar algunos de los mitos de los coches eléctricos más comunes de hoy en día.

Mitos de los coches eléctricos

Los coches eléctricos son más caros

Uno de los principales mitos de los coches eléctricos es su precio a la hora de comprar uno, que suele ser más elevado que el de un coche equivalente con motor de gasolina o diésel. Sin embargo, esta diferencia se compensa con el menor coste de uso y mantenimiento que tienen los coches eléctricos, así como con las ayudas y beneficios fiscales que existen para fomentar su compra.

Según un estudio realizado por AEDIVE, la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico, el coste total de propiedad de un coche eléctrico es un 15% menor que el de uno de combustión, teniendo en cuenta el precio de compra, el consumo, el mantenimiento, el seguro, el impuesto de circulación y el valor residual. Además, el estudio señala que el precio medio de los coches eléctricos ha bajado un 37% desde 2012, mientras que el de los coches de combustión ha subido un 3%.

Por otro lado, existen diversas ayudas y beneficios fiscales para incentivar la compra de coches eléctricos, tanto a nivel estatal como autonómico y local. Por ejemplo, el Plan MOVES III ofrece hasta 7.000 euros de subvención por la compra de un coche eléctrico nuevo. Además, los coches eléctricos están exentos del impuesto de matriculación y pueden disfrutar de bonificaciones o exenciones en el impuesto de circulación, el aparcamiento regulado o los peajes.

Los coches eléctricos no tienen autonomía

Otro de los argumentos que se suele esgrimir contra los coches eléctricos es su supuesta falta de autonomía, que limitaría su uso para viajes largos o zonas con poca infraestructura de recarga. Sin embargo, la realidad es que la autonomía media de los coches eléctricos ha aumentado considerablemente en los últimos años, gracias a las mejoras en la tecnología y la capacidad de las baterías.

Según la GANVAM, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios, la autonomía media homologada de los coches eléctricos vendidos en España en 2020 fue de 322 kilómetros, un 36% más que en 2019. Además, existen modelos que superan ampliamente esta cifra. Por ejemplo, en 2023 ya contamos con modelos que superan los 600 kilómetros de autonomía. El Tesla Model 3 Gran Autonomía llega a los 602 km de alcance, mientras que el Hyundai Ioniq 6 alcanza los 614 kilómetros de autonomía por carga, o el Polestar 2 llega a los 654 kilómetros de autonomía.

Por otro lado, la red de puntos de recarga para coches eléctricos también ha crecido notablemente en España, tanto en número como en potencia y diversidad. Según el informe anual del Observatorio Nacional de Infraestructura del Vehículo Eléctrico (ONIVE), a finales de 2020 había 11.517 puntos públicos operativos en España, un 41% más que en 2019. De ellos, 1.273 eran puntos rápidos o ultrarrápidos, capaces de cargar una batería al 80% en menos de una hora. Y si miramos los datos del último Barómetro de Electromovilidad en España, el número de puntos de recarga de acceso público ha llegado a los 20.243.


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Los coches eléctricos contaminan más

Otro mito extendido es que los coches eléctricos contaminan más que los de combustión, ya sea por la fabricación y el reciclaje de las baterías, por el origen de la electricidad que consumen o por la emisión de otros contaminantes no relacionados con el CO2. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que los coches eléctricos son más respetuosos con el medio ambiente que los de combustión, tanto en términos de emisiones como de consumo de recursos.

Según un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), los coches eléctricos emiten entre un 17% y un 30% menos de CO2 que los de gasolina o diésel a lo largo de todo su ciclo de vida, teniendo en cuenta la fabricación, el uso y el reciclaje. Además, el informe señala que esta diferencia se incrementará en el futuro, a medida que la electricidad sea más limpia y las baterías más eficientes.

Por otro lado, los coches eléctricos no solo reducen las emisiones de CO2, sino también las de otros gases contaminantes que afectan a la calidad del aire y la salud humana, como los óxidos de nitrógeno (NOx), los hidrocarburos (HC) o las partículas en suspensión (PM).

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Los coches eléctricos son aburridos de conducir

También es común escuchar que los coches eléctricos son aburridos, lentos o poco atractivos, en comparación con los coches de combustión. Sin embargo, esta idea no se corresponde con la realidad, ya que los coches eléctricos ofrecen unas prestaciones, un diseño y una experiencia de conducción que nada tienen que envidiar a los de combustión.

Los coches eléctricos se caracterizan por tener una aceleración instantánea y progresiva, gracias al par máximo que entregan sus motores desde el primer momento. Esto les permite alcanzar velocidades elevadas en poco tiempo y ofrecer una conducción ágil y divertida. Además, los coches eléctricos cuentan con un diseño moderno y atractivo, tanto exterior como interior, que refleja su carácter innovador y ecológico.

Los coches eléctricos suelen tener líneas aerodinámicas, faros LED, parrillas cerradas y detalles distintivos que los diferencian del resto. Y qué decir de los interiores, que son espaciosos, confortables y tecnológicos, con pantallas táctiles, sistemas multimedia y asistentes a la conducción.

Las baterías de los coches eléctricos se degradan rápido

El último mito del que te vamos a hablar es el que se refiere a la duración y el reciclaje de las baterías de los coches eléctricos. Muchas veces se piensa que las baterías de los coches eléctricos se degradan rápidamente y que no tienen una segunda vida útil una vez que ya no sirven para el vehículo. Sin embargo, esto tampoco es cierto, ya que las baterías actuales tienen una larga vida útil y pueden ser recicladas o reutilizadas para otros fines.

Además, las baterías de los coches eléctricos pueden ser recicladas o reutilizadas una vez que ya no cumplen con los requisitos para el vehículo. El reciclaje permite recuperar materiales valiosos como el litio, el cobalto o el níquel, y reducir el impacto ambiental. La reutilización permite darles una segunda vida útil para otros fines como el almacenamiento de energía renovable o la movilidad compartida.

En conclusión, los coches eléctricos son una opción cada vez más atractiva y sostenible para los usuarios que buscan un vehículo eficiente, económico y ecológico. Los avances en la tecnología de las baterías, la infraestructura de recarga y las políticas de apoyo han permitido superar muchos de los mitos y barreras que existían sobre los coches eléctricos. Por ello, se espera que los coches eléctricos sigan ganando cuota de mercado y contribuyan a la transición hacia una movilidad más limpia y responsable.

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