Opciones de financiación para comprar un coche

Opciones de financiación para comprar un coche

Comprar un coche es una decisión importante que implica un desembolso económico considerable. Muchas personas recurren a la financiación para comprar su vehículo en lugar de pagarlo al contado. En este artículo vamos a contarte qué tipos de financiación existen y cuál es el más adecuado para cada caso concreto.

¿Qué tipos de financiación existen cuando compro un coche?

A continuación, te explicamos las principales opciones de financiación que encontrarás para comprar un coche, así como sus principales ventajas e inconvenientes.

Crédito bancario para comprar un coche

La primera alternativa que te traemos es el crédito bancario, que consiste en un préstamo que te concede una entidad financiera para que puedas comprar el coche. Lo habitual es devolver el dinero en cuotas mensuales durante un plazo determinado y pagar unos intereses por el dinero prestado.

La principal ventaja de este tipo de financiación es que puedes elegir el banco que te ofrezca las mejores condiciones, e intentar negociar el tipo de interés, el plazo y la cuota para devolverlo.

Mientras que el principal inconveniente del crédito bancario es que, para que te concedan el préstamo, debes cumplir unos requisitos de solvencia y aportar una serie de documentos y garantías. Por otro lado, este tipo de financiación conlleva una serie de gastos de apertura, comisiones y seguros asociados al préstamo.

Financiación del concesionario

Este tipo de financiación la ofrece la propia marca del coche o el concesionario, que actúan como intermediarios entre el comprador del vehículo y el banco, que es quién realmente hace el préstamo del dinero.

Una de las ventajas de esta opción de financiar un coche es que suele ser un trámite más rápido y sencillo que si pedimos un crédito bancario. Y es que, el concesionario se encarga de todos los trámites y gestiones necesarias, liberando al comprador. Otra ventaja es que, tanto marcas como concesionarios de vehículos cuentan con ofertas y descuentos especiales por financiar la compra del coche a través suyo.

Por otro lado, la mayor desventaja que tiene es que no puedes negociar ni elegir la entidad bancaria. Solo podrás aceptar las condiciones que te imponga el banco con el que trabaje el concesionario. Con este tipo de financiación para comprar el coche también tendrás que aceptar los intereses, las comisiones y los seguros obligatorios que te impongan.

Te puede interesar el artículo “Pasos para importar un coche


¿Necesitas un seguro de coche? en Seguro por Meses somos líderes en la mediación de pólizas fraccionadas. ¡Solicita presupuesto para el seguro de pago semestral para tu vehículo!


Renting para comprar un coche

Otra posibilidad es coger un coche con renting, que no es exactamente como comprarlo, pero es una modalidad de alquiler a largo plazo. Con este tipo de financiación pagamos una cuota fija mensual durante un periodo de tiempo establecido, que suele ser de entre 2 y 5 años. A cambio tu disfrutas del vehículo y de una serie de servicios incluidos durante ese tiempo.

Una de las ventajas que tenemos con el renting de coche es que no hay que hacer una gran inversión inicial. Además, esta clase de financiación incluye habitualmente revisiones de mantenimiento, reparaciones y seguro del coche, por lo que no tendrás que pagarlo tú. Con el renting, una vez acaba el plazo de tiempo fijado y finaliza el contrato puedes cambiar de coche con otro nuevo renting.

El inconveniente del renting es que no eres el propietario del coche, solo si ejerces la opción de compra una vez finalizado el contrato. Además, hay que cumplir con una serie de condiciones de uso y devolución del vehículo. Otra desventaja es que el renting de coche suele tener penalizaciones por exceso de kilometraje o daños en el coche y deberás tenerlas en cuenta.

Leasing para vehículos

El último tipo de financiación que vamos a explicar es el leasing, que es una modalidad de arrendamiento financiero de un coche. El leasing se basa en pagar una cuota fija mensual durante un periodo de tiempo establecido, que también suele ser de entre 2 y 5 años. Gracias a esa cuota disfrutas del vehículo y tienes la opción de comprarlo al finalizar el contrato.

La mayor ventaja de este tipo de financiación para comprar coche es que podrás deducir fiscalmente las cuotas como gasto si eres autónomo o empresa. Además, podrás elegir el coche que quieras y adaptar las condiciones del contrato a tus necesidades.

Uno de los inconvenientes del leasing es que sí debes hacer una inversión inicial que suele ser de entre el 10% y el 20% del valor del coche. Además, a diferencia del renting, sí que tienes que asumir los gastos de mantenimiento, reparación y seguro del coche. Esperamos que después de haber leído nuestro artículo tengas claro qué tipo de financiación te conviene y se adapta mejor a tus necesidades. Si necesitas una póliza para tu vehículo para circular por un tiempo determinado, en Seguro por Meses puedes contratar un seguro de coche por meses, con una duración de entre 14 días hasta 7 meses.